jueves, 2 de diciembre de 2010
:: Cuida Tu Imagen Online [CTIOL] :: Más información sobre este recurso educativo (Riesgos de las fotos en Internet)
miércoles, 24 de febrero de 2010
Analizar materiales digitales: una tarea para los docentes
Dentro de este contexto los recursos didácticos a los que acceden las escuelas son en formato CD o DVD, generalmente enviados por el Ministerio de Educación de la Nación, a los que los docentes suelen acceder luego de un proceso burocrático institucional. Calro está que quedan fuera los recursos distribuidos a través de Internet, limitando así no tan solo la accesibilidad de la información y de nuevos lenguajes a estos sectores sino también la posibilidad que los chicos se acerquen a la lógica de la web. A esto se le suma que dada la diversidad de realidades de nuestro país muchos de estos recursos no se adaptan o son difícilmente aplicable a las necesidades vivenciadas en el interior de las provincias.
Estas limitantes exigen analizar los recursos didácticos que se pretendan teniendo en cuenta el contexto a partir de una transposición pedagógica acorde a las características y necesidades de los alumnos. Además implica no perder de vista que el análisis y la evaluación de recurso no debe centrarse solo en las “característica de los materiales”(1) dejando de lado la “situación de enseñanza- aprendizaje” en el que se utilizará, aspecto por demás relevante dado a que sin la dimensión social, que es la brindará el valor de la eficacia del recurso dentro de un contexto determinado, el análisis de la características se relativizan. (Gutiérrez Martín). Umberto Eco (2) agrega que un texto necesita de una interpretación para que se complete activamente las hipótesis interpretativas que ofrece, por lo deberá haber una cooperación entre el “autor modelo” y un “lector modelo”.
Buckingham (3) da cuenta de diversos estudios realizados acerca de uso de los juegos en la escuela revelan los obstáculos más frecuentes, en los que se encuentran a los que se refieren a aspecto logísticos como el tiempo que demanda la preparación de una clase como también en la clase misma, a los que se les agrega la falta de capacitación docente, de lo que deviene la incapacidad de identificar los recursos multimediales adecuados de buena calidad, como también la compatibilidad de los mismos con los sistemas de hardware con que el equipamiento de las escuelas cuentan.
A pesar de ello hay docentes que luego de sortear estos inconvenientes reconocen su potencial que se sustentan en por lo menos tres supuestos o ventajas: 1) el uso de los sentidos para mejorar el aprendizaje, 2) el valor motivacional y 3) su integración en el curriculum como contenido por ser parte de la producción cultural de cada momento histórico.(4)
A pesar de ello el uso se circunscribe a una modalidad en particular: como fuente de información para tratar ciertos contenidos curriculares, en detrimento de otras modalidades como la de objeto de estudio en sí o como portadores de cierta gramática o principio (5), las que apuntan a enriquecer una visión más critica y a elaborar criterios de análisis de la información que luego podrán usar en otras esferas de la vida.
Rescatar esas dos últimas modalidades de uso de los recursos implica estimular capacidades más que necesarias en un mundo contaminado de información que dejar perplejo y confundidos a nuestros alumnos en el que según Van Leeuwen (6) (1998) “abunda la homogenización genérica y la globalización, y la heterogeneidad discursiva y el localismo...”, lo que incluye no solo formatos sino también ideologías. No es fácil saber desentrañar ni mucho menos enseñar como hacerlo, sobretodo porque “se han quedado en el sustrato, solo han sumergido retazos y fragmento de ella...” (7).Esto demanda el desafío de enseñar a nuestros alumnos penetrar en la ideología que subyacen en los textos interactivos, entendiendo además que ellos trasmiten modelos textuales que sirven para otras interacciones sociales.
Como vemos el éxito de la incorporación de los recursos multimendiales a la escuela es atravesada por diversas dimensiones, como la gestión institucional, las políticas educativas, pero lo cierto es que el protagonismo del docente es por demás relevante dado que su tarea implica trabajar previamente con los recursos en su selección, dentro de los que dispone, su análisis de acuerdo a su contexto y características de los alumnos, determinar la modalidad de uso, la compatibilidad con el equipamiento que la escuela dispone, además de aprovechar su uso para desentrañar la ideología que subyacen en ellos con el fin de crear sujetos con capacidad crítica frente a mundo en el que la información es manipulada por intereses creados.
Bibliografía:
(1)Gutiérrez Martín: Evaluación de la Comunicación las aplicaciones multimedia educativa; Barcelona, 2003
(2) Extraído de la clase Análisis de Materiales Digitales. Tema Materiales Educativos, materiales didácticos. Sección 1. Diplomatura en educación y Nuevas Tecnologías. FLACSO VIRTUAL.
(3)Buckingham, D.¿Jugar para aprender? Nuevas reflexiones sobre el potencial educativo de los videojuegos. Capitulo 6 Bs. As. 2008
(4) Extraído de la clase Análisis de materiales Digitales. Tema: La nuevas textualidades en los materiales educativos. Sección 3. Diplomatura en Educación y Nuevas Tecnologías. FLACSO VIRTUAL.
(5) Extriado de la clase Análisis de materiales Digitales. Tema: Los recursos educativos en la enseñanza. Sección 4. Diplomatura en Educación y Nuevas tecnologías. FLACSO VIRTUAL
(6) Van Leeuwen, Teho: Heteroglosia programada: análisis crítico de un interfaz de ordenador. En: Martín Rojo, Luisa y Whittaker, Rachel (ed.) Poder-decir o el poder de los discursos. Ed. Arrecife. Madrid, 1998
martes, 8 de diciembre de 2009
Tercer Entorno: promesas y retos
La propuesta del Tercer Entorno rompe estructuras de aprendizajes, proponiendo dinamizar a través de las NTIT una educación donde poner en juego otras capacidades y destrezas en los alumnos, donde no solo se transforma el acceso a la información y a la comunicación, “sino que también aporta nuevos métodos de memorización, de diversión de acción y de expresión”, supone una ampliación de la realidad que implica acrecentar competencias para actuar y potenciar las posibilidades de inserción y comunicación dentro de ella. No es que la escuela tradicional vaya a desaparecer, sino más bien “que a los centros escolares se les superpondrán redes educativas telemáticas (RETs) a través de las cuales se desarrollarán procesos educativos del tercer entorno, complementarios a los del primero y del segundo”. Una verdadera integración donde no se infrausen las potencialidades de las NTIT reduciéndolas a simples herramientas para mejorar en el segundo y primer entorno.
Las pretensiones acerca de uso del tercer entorno en la educación van más allá, lo que podría traducirse en el denominado Blenden Learning, en los dichos de Lorenzo Garcia Aretio, un “modelo de enseñanza aprendizajes integrados” en donde lo que “se trata de integrar, armonizar complementar y conjugar los medios, recursos, tecnologías, metodologías, actividades, estrategias y técnicas…, más apropiados para satisfacer cada necesidad concreta de aprendizaje.”
Este modelo es el que paulatinamente se están incorporando las universidades de distintas parte del mundo, como alternativa frente a la crisis de un modelo de enseñanza basado en las clases magistrales, en la toma de apuntes y en el análisis del “manual” de cátedra. Por las que pasan diversos niveles de integración de las NTIT a la educación que va desde la mera búsqueda de información o facilitador de las gestiones administrativas, pasando por la publicación en Internet de bibliografía, programas de la asignatura en una web del profesor (nivel I); elaboración de material didácticos electrónicos y tutoriales para www, (nivel II); diseño y desarrollos de cursos on line combinado con actividades presenciales (Nivel III), hasta llegar a utilizar el ciberespacio como un nuevo entorno en el que se hacen presente la teleformación, la docencia on line, la educación digital… , en decir la que entendemos como Educación Virtual (Nivel IV).
Más allá de los niveles de integración, lo importante es tener en cuenta los retos que implica su integración para la innovación pedagógica; reto que significa desarrollar en los estudiantes nuevas competencias en la que prime la construcción de conocimiento como consecuencia de la elaboración de criterios claros de selección, jerarquización y análisis de la inmensa información que circula en la red y dentro del ámbito académico, en detrimento de la recepción pasiva de conocimiento sustentada por el viejo modelo instalado por década en la enseñanza universitaria. Además se vislumbras importantes perspectivas para cambios pedagógicos; se han experimentado a partir de la incorporación de Internet dentro del ámbito académico, consecuencias como por ejemplo se acortar la brecha de accesibilidad a los espacios físicos universitarios, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio, consecuentemente los horarios son más flexibles y adaptables a las diversas situaciones de enseñanza, transformando sustantivamente los modos, formas y tiempo de interacción entre alumnos y profesores.
Aunque su consenso lleve tiempo, implican cambios no tan solo en la visión y formación docentes, sino también en las políticas educativas,
ECHEVERRIA, Javier: Educación y Tecnologías Telemáticas. Revista Iberoamericana de
AREA MOREIRA, Manuel: QUÉ APORTA INTERNET AL CAMBIO PEDAGÓGICO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR; Universidad de la La Laguna
viernes, 27 de noviembre de 2009
Blogger: Revolucionarios en Red
Heinz Foerster[1]
Las redes y el trabajo colaborativo es un tendencia que en los últimos años va tomando protagonismo en diferentes ámbitos de la actividad humana, con el aporte de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se han ido afianzando como un modus operandu de sus usuarios. Cada vez se toma más conciencia del valor agregado que implica trabajar en redes a partir de la colaboración individual para generar “capital social” y “bienes públicos”, en los que cada uno hace su aporte y del que también puede sacar provecho. Claro está que no siempre el aporte y el consumo es equilibrado, hay un grupo dentro de estas redes que usufructúan de los bienes públicos sin aportar nada, son los denominados “francotiradores”, quienes alterar la estabilidad y ponen en riesgo la existencia permanente de ese bien público. [1]
Es una historia que se repite en la dinámica social, en diferentes espacios del accionar humano. Rehinngold en su libro “Multitudes inteligentes”[2], se pregunta: ¿la cooperación es una característica exclusiva de la relación entre personas?, y encuentra una primera respuesta en los dichos del anarquista y geógrafo Peter Kropotkin, quien afirmó que la cooperación se observa con frecuencia en el reino animal, “ los caballos y los ciervos se unen para protegerse de sus enemigos, al igual que las abejas y las hormigas colaboran en diversos sentidos”, observando que en diferentes niveles, desde la célula al ecosistema tienen en común la existencia de la simbiosis y la cooperación.
Si nos retrotraemos y pensamos en nuestros antepasados que “descendieron de los árboles” ante la exigencia de saciar sus necesidades más elementales, debían organizar caserías de animales de gran porte por lo que era imprescindible la acción cooperativa, la carne obtenida bastaba y sobraba para los participantes por lo que la compartían con el resto de la comunidad, sin que éstos hayan arriesgado sus vida en la captura del animal. Por ello afirma Matt Ridley[3] que “la caza mayor fue el primer bien público”.
Con la evolución humana y las reiteradas experiencias sociales han ido apareciendo conductas y mecanismos que han complejizado el fenómeno y han aportado mayor conflicto a la actividad cooperativa, tales como la reputación, la presión social, los límites, la “sombra del futuro” (permiten hacer favores a otro individuos que le devolverá en el futuro), la jerarquía, las amenazas externas, la limpieza social, etc. En este proceso de relaciones colaborativas nace las redes. “La sociedad siempre ha sido una red”[4], aunque en la actualidad se les suma dos nuevos elementos: Internet, con su abrumadora manifestación en la construcción de una nueva esfera de relaciones sociales; y la aparición de literatura sobre redes que han llevado a ser aplicadas a distintos ámbitos y campos de la actividad humana.
Con la evolución de las relaciones humanas dentro de una sociedad en el que el impacto de las tecnologías han generado nuevos ámbitos y recrean constantemente la interacción con los otros y los modos de comunicación, podemos mencionar como ejemplo de esto a la blogsfera, que más allá de las intenciones de sus creadores se ha convertido en verdaderos hitos del trabajo colaborativo en red.
Bajo la marca de redes distribuida caracterizada por Paul Baran como una red donde la unión de nodos se presenta de múltiples manera, lo que la convierte en muy resistente frente a los ataques, conformando una arquitectura que se sustenta en la plurarquía, donde la blogsfera se presenta como su mayor exponente.[5]
En la fascinación por convertirse en productores-emisores de sus propios puntos de vistas, mezclando información de actualidad con los de su vida personal, los usuarios copan la red generando espacios de comunicación e interacción, poniendo en jaque a los periodistas y empresas de medios que debieron optar por incluir la herramienta dentro la dinámica de la producción de noticias y afianzando la redefinición de los viejos medios de comunicación en masa en una función de interpretación y análisis de los acontecimientos dentro del formato del blog. Creando un así un espacio en que el que van despareciendo los filtros en la información, las mediaciones y las editoriales, aunque haya críticas por parte de los viejos medios que los “tildan de intrusos o aficionados sin credibilidad, igual que grandes firmas de software privativo tachaban de amateur a los desarrolladores de los software libre”[6]. Es que sin duda la figura del Blogger basa su ética e ideología en la misma que la de un hacker.
El Blogger se convierte en una expresión de libertad dentro de la red distribuida en la que conforma a sus usuarios en una suerte de “instituciones individuales” donde se redistribuye el poder de la información y se potencia el rol de ciudadanos, paralelamente generando ciberturbas, con toda la capacidad para unir voluntades, convocar y actuar. “Así, bajo la emergencia de las redes distribuidas se dibuja una perspectiva social y política: un mundo de fronteras difuminadas sin mediadores profesionalizados y necesarios…La Blogsfera adelanta características que lo serán de las nuevas formas de organización política pluriárquica”. [7]
Citas Bibliográficas
[1] RHEIGOLD, Howward: Multitudes Inteligentes. La próxima revolución social. Barcelona; Ed. Gedisa,2004- Cap 2
[2] Idem que el anterior
[3] Extraído de la referencia anterior.
[4] UGARTE, David: El poder de la redes. Manual ilustrado para personas, colectivo y empresas abocadas a la ciberactivismo.
[5] URRITIA, Juan: Lógicas, ontologías y disidencia en y de la blogsfera. Prólogo de “El poder de las redes”…
[6] Idem que la referencia 4
[7] Idem que el anterior
lunes, 19 de octubre de 2009
Tic en la escuela...¿para qué?
La escuela vive un contexto de interpelaciones profunda acerca de su rol a partir de las tecnologías de información y de la comunicación en un contexto inminente de cambio en el sistema educativo, provocando grandes debates en diversas dimensiones. e .
Durante siglos la escuela ha sido el espacio monopólico del conocimiento sostenido por la figura indiscutible del maestro transmisor del conocimiento y respaldado por la tecnología del libro, el pizarrón y la tiza.
La nuevas Tecnologías de la información y la comunicación trastocaron ese orden a partir de su irrupción, y hasta nuestros tiempo la escuela fue haciendo intentos de reacomodarse a las exigencias y demandas de la sociedad, aunque no con la misma velocidad de evolución; ya que mientras las TICs trasmutan y cambian vertiginosamente, la escuela se queda anclada en sus ensayos errores impidiendo la asimilación significativas y por ende una transformación del sistema educativo.
Claro ejemplo lo constituyen la televisión y sus contenidos, que sigue siendo un tema sin tratar dentro de la escuela, menos podemos esperar que la computadora, el teléfono celular y
Consecuentemente la escuela sigue en un proceso de redefinición de rol, al igual que los docentes, padres y estado en general; atravesado por una notable brecha generacional sin precedentes y que exige abrir espacios de reflexión y de incorporación de las Tics a la dinámicas educativas con el fin de acortar la brecha digital y de accesibilidad que dividen a nuestros alumnos, dejando a muchos de ellos excluidos del sistema.
Dentro de este complejo contexto, como docentes, cabe abrirnos algunos interrogantes y posibilidades de la inserción de
Fuera del curriculum y dentro de la institución también se toma a
No basta tener en cuenta lo antes dicho, sino más bien replanearnos el lugar de las TICs en la escuela a partir de resignificar su función apuntando a propiciar nuevas capacidades en los alumnos, sin descuidar los nuevos vínculos que se generan a partir de las TIC en el aula. Un ejemplo en los denominados Mindtools, que interpelan a los estudiantes en pos de convertirlas en “socias intelectuales”, en decir “cuando los estudiantes trabajan con esta tecnologías computacional, en vez de ser controlados por esta, ellos mejoran las capacidades, y la computadora mejora la reflexión y el aprendizaje de los estudiantes[3]. Para ello la intervención del docente deberá centrarse en enseñar con tecnologías, situándolas en un lugar donde sea útil, significativo e intelectualmente comprometedor para los alumnos dentro de un contexto de aprendizaje que parta de sus necesidades y desde allí hacer uso de las herramientas computacionales, como mindtools “para extender el funcionamiento cognitivo durante el aprendizaje”.[4]
Para llegar a este puerto es imprescindibles reformular políticas educativas profundas en todos los niveles educativos y de gestión tal vez comenzando por lo más débil del sistema educativo argentino: la capacitación docente y la formación del profesorado.
[1] SALOMON, Gavriel y Otros: Coparticipación en el Conocimiento: la ampliación de la inteligencia humanan con las tecnologías inteligentes. En Métodos y Técnicas para el Educador en las Areas del Curriculum: CL&E; 1992
[2] LITWIN, Edith: De caminos, puentes y atajo: el lugar de las tecnologías en la enseñanza.
[3] JONASSEN, D. H. Learning from, learning about, and learning whit computing…...(1996)
[4] Idem que el anterior
domingo, 20 de septiembre de 2009
Actitud Colaborativa
¡¡¡Miralo!!!
http://www.youtube.com/watch?v=WfBlUQguvyw
viernes, 3 de julio de 2009
Una cuestión de actitud: la web 2.0
En los dichos de Fabio Tarasow Nicolás Pedregal en su texto “Convergencia Tecnológicas”, se hace mención a como las sociedades en su constante evolución fueron estableciendo relaciones con la tecnología haciendo hincapié en “Que las sociedades sean condicionadas por las tecnologías significa que las tecnologías abren ciertas posibilidades sin las cuales no se podrían desarrollar opciones culturales o sociales, pero en tanto se desarrollan algunas, otras no lo hacen.” ; lo cual significa que su gran dependencia contextual, de acuerdo a sus intereses y necesidades sociales; y por lo tanto resulta un producto social que refleja las características de su época con todos sus vicios, carencias, contradicciones y sueños.
Un estudio realizado por British Telecom llamado Aquí no pasa nada concluye que Internet, como instrumento de comunicación no modifica los comportamientos en cuanto a la calidad de las relaciones, sino que el comportamiento humano es el que cambia Internet.(Manuel Castells). Claro ejemplo la web 2.0, que ha hecho que una misma tecnología de la web 1.0, los usuarios impusieron una nueva actitud y tomando como estandarte el darwinismo digital, (y sin olvidar dentro de los parámetros de modelo de negocios que prima en la era de la información: la obsolescencia planificada) se haya impuesto la web 2.0, con sus espacios abiertos para potenciar las identidades múltiples en la redes de afinidades entre individuos ávidos de comunicación, con el peligro de potenciar en nuestros adolescentes una cultura geeks.
Aun que esta imposición no permanecerá por mucho tiempo más, ya que se está gestando una nueva manera de concepción de la web en la que pronto asistiremos: la web 3.0. Por ello es más que necesario abordar este fenómeno de la web 2.0 antes que nos sobrepase, como ya nos sucede con muchas nuevas tecnologías, sin ni siquiera procesarlas ni muchos menos realizar un análisis serio que nos ayude a elaborar un balance de las potencialidades y limitaciones de la misma.
En principio la web 2.0 además de ser una valiosa plataforma donde los usuarios no cesan de subir contenidos con el fin de fortalecerse a través de la construcción de un conocimiento social que a la vez se lo comparte en espacios aglutinadores de intereses comunes, debilitando la función de los mass media quienes nos acercaban la información mediatiza por el prisma que mejor les convenía. La preponderancia de los datos que se suman al software (infoware); los software libres, la retroalimentación constante entre usuarios y creadores de los software, la incorporación de las otras tecnologías que convergen en la web 2.0, la sindicación, etc. Son algunas de las características que ha llevado a la predominio de web 2.0 (Pardo Kuklinski)
Visto a los luz de lo descripto resulta una panacea, pero que como se mencionó al principio lo que sucede en la web 2.0 no es más que un reflejo de la sociedad en la vivimos. Detrás de una aparente democratización de la accesibilidad y de la participación se esconden ciertos aspectos que no son tratados con demasiado criteriosidad con el fin de producir cambios.
Nadie pone en duda que web 2.0 esta saturado de contenido que genera en cada usuario en un caos difícil de ordenar, seleccionar, jerarquizar y sobre todo crear criterios de confiabilidad de la información; de tono apocalípticas podríamos agregar las reflexiones de Eriksen (2001) quien afirma que a “mayor información con menos rigor, es igual a mayor confusión” además señala que la función de la educación en países desarrollados debería centrarse en impulsar las capacidades para “filtrar contenidos”.
Para Pardo Kuklinski es precisamente esta característica uno de los puntos débiles de la web 2.0 como producto de la “reivindicación del amateurismo colectivo, aumentado el ruido en la red y promoviendo una conversación colectiva sin cuidar las exigencias de una representación precisa de la realidad, o un expertise de valor añadido al tema del que se está hablando”. Pero el mayor problema tal vez no sea la saturación de información y la dificultades para seleccionar sino más bien un problema de naturaleza social, de actitud, reflejada como en casi todas las manifestaciones culturales, que obviamente también se deja ver en la web 2.0, y que en los dicho de Dominique Wolton (2000) sería la falta de “voluntad real de comprensión entre las personas, la carencia de una cultura común del respeto y la manipulación por sobreabundancia informativa.”
Bibliografía:
• Tarasow, Fabio; Pedregal, Nicolás. "Convergencia tecnológica"
• Manuel Castells: Internet y la sociedad red. Leccion inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la informacion y el conocimiento UOC.
• Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food Disponible en:
http://www.planetaweb2.net/
• Wikipedia: entre la buena fe y el caos en Kriptópolis
.